Carisma y espiritualidad SS.CC.

Los aspectos centrales de la espiritualidad SS.CC. a través de los que aportaremos a la formación de nuestros estudiantes son:

a) Centralidad de la persona de Jesús. Debe ser el centro del quehacer  educativo, de tal forma que se comprenda al Colegio como un espacio de evangelización, es decir, como un lugar para el anuncio del evangelio, que es la Buena Nueva de Jesús, el Cristo, Hijo de Dios (Mc 1,1), acompañando y formando a la comunidad para una vida más plena.

En este sentido, nos parece fundamental desarrollar la dimensión contemplativa de nuestra comunidad, a través de la oración, la adoración, la eucaristía y la lectura orante de la palabra. Favoreciendo las condiciones para el encuentro personal con Jesús, fuente de amor, de gratuidad, de alabanza y de la alegría de creer.

“María ha sido asociada de una manera singular a este misterio de Dios hecho hombre y a su obra salvadora: es lo que se expresa en la unión del Corazón de Jesús y del Corazón de María” (Constituciones de la Congregación de los Sagrados Corazones. Capítulo I, número 2).

b) La opción por los pobres y la búsqueda del reino de Dios y su justicia. Buscar que los jóvenes en sus vidas y en sus proyectos personales incluyan la pregunta por el otro. Que tengan una preocupación permanente por los demás y, particularmente, por los más pobres. Invitándolos a cuestionar sus propias seguridades, en vistas a construir un mundo más justo y más humano para todos.

La Congregación de los SS.CC. nos propone que “donde vivamos y trabajemos, estemos cerca y junto a los hermanos más pobres y marginados, con quienes el Señor se identificó. Y lo hagamos siempre teniendo en cuenta que el Proyecto de Dios es la comunión de sus hijos, comunión que hace intolerable la injusticia tan escandalosa de nuestro mundo” (“Cuatro Énfasis de Nuestra Tarea en los Colegios de los SS.CC.” Exposición del Provincial, padre Sergio Pérez de Arce A., a los Consejos Directivos de los Colegios de los Hermanos. Santiago, 13 de agosto de 2007).

Aspiramos a que nuestros estudiantes tomen conciencia de que la celebración eucarística y la adoración contemplativa nos recuerdan la urgencia de trabajar en la transformación del mundo según los criterios del evangelio y nos dan la fuerza para poder llevarlo a cabo.

c) La fraternidad y el espíritu de familia. Este valor se fundamenta en la entrega de Cristo, “Él es quien nos hace hermanos al llamarnos a su seguimiento y al dar la vida por nosotros” (Ob.Cit. “Cuatro Énfasis…”, página 2), identificándonos como hijos de un Padre común. La fraternidad declarada y reconocida como un valor debe ser capaz de transformar las relaciones interpersonales, la convivencia y el trabajo en común, haciendo posible que nos miremos como hermanos, hijos de un mismo Padre, y que nos tratemos como tales.

www.ssccmanquehue.cl - 2015 Todos los derechos reservados ©
www.ssccmanquehue.cl - 2015
Todos los derechos reservados ©